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lunes, 1 de noviembre de 2010

Que el mundo fue y será una porquería, ya lo se.

Acá comparto con ustedes una de las tantas cosas que hacen a Argentina (y, en especial a Buenos Aires) tan rica culturalmente. Mas adelante postearé mas cosas. Que va a hacer, me puede mi pago...

Cambalache

Cambalache es un tango argentino, compuesto por Enrique Santos Dicépolo en 1934 para la película El alma de bandoneón, estrenada en 1935. El tango es interpretado por Ernesto Famá con el acompañamiento de la orquesta de Francisco Lomuto.

La canción, originalmente compuesta durante la Década Infame, a la cual denuncia en sus letras, fue prohibida durante todos los Golpes de Estado en Argentina a partir de su creación.

Cambalache tuvo un gran impacto en la cultura popular, ya que cuenta con mucha honestidad las preocupaciones de las clases medias y bajas urbanas durante un período que se caracterizó, principalmente, por el fraude político.

Que el mundo fue y será
una porquería, ya lo sé.
En el quinientos seis
y en el dos mil, también.
Que siempre ha habido chorros,
maquiavelos y estafaos,
contentos y amargaos,
barones y dublés.
Pero que el siglo veinte
es un despliegue
de maldá insolente,
ya no hay quien lo niegue.
Vivimos revolcaos en un merengue
y en el mismo lodo
todos manoseados.
Hoy resulta que es lo mismo
ser derecho que traidor,
ignorante, sabio o chorro,
generoso o estafador...
¡Todo es igual!
¡Nada es mejor!
Lo mismo un burro
que un gran profesor.
No hay aplazaos ni escalafón,
los ignorantes nos han igualao.
Si uno vive en la impostura
y otro roba en su ambición,
da lo mismo que sea cura,
colchonero, Rey de Bastos,
caradura o polizón.
¡Qué falta de respeto,
qué atropello a la razón!
Cualquiera es un señor,
cualquiera es un ladrón...
Mezclao con Stravisky
va Don Bosco y La Mignon,
Don Chicho y Napoleón,
Carnera y San Martín...
Igual que en la vidriera
irrespetuosa
de los cambalaches
se ha mezclao la vida,
y herida por un sable sin remache
ves llorar la Biblia
junto a un calefón.
Siglo veinte, cambalache
problemático y febril...
El que no llora no mama
y el que no afana es un gil.
¡Dale, nomás...!
¡Dale, que va...!
¡Que allá en el Horno
nos vamo’a encontrar...!
No pienses más; sentate a un lao,
que ha nadie importa si naciste honrao...
Es lo mismo el que labura
noche y día como un buey,
que el que vive de los otros,
que el que mata, que el que cura,
o está fuera de la ley...

En mi opinión, todos estos temas aún nos siguen dando vuelta la cabeza a mas de uno. Al final, de que sirve ser honrado, honesto y trabajador en una sociedad que no lo valora lo suficiente?... en donde da igual elegir el camino corto y fácil? Este tango es muy bueno para comprender un momento histórico tan particular como la "Década infame" y las reacciones y preocupaciones de la sociedad.



By the way. i'm Polita! (:

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